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La Naturaleza de la Guerra Prehispánica Temprana: La Perspectiva desde Chankillo
Introducción
Entre todas las manifestaciones culturales humanas, ninguna tiene un impacto más profundo que la guerra: ha evolucionado a tal punto que se ha convertido en la amenaza más grande al futuro de la humanidad –un peligro mayor que el cambio climático o las catástrofes naturales. La causa de la guerra es un tema con implicancias filosóficas, a juzgar por el aún vigente debate entre Hobbes y Rousseau, sobre la naturaleza intrínsecamente violenta o pacífica del hombre primitivo (Hobbes 2004; Rousseau 1987). El origen de la guerra tiene implicancias mayores aún, pues mientras algunos sostienen que nació con la especie humana, para otros fue una invención cultural de hace sólo unos miles de años. Si la guerra tuviera un origen que no es biológico y ancestral, sino cultural y relativamente reciente ¿podríamos pensar en su desaparición? Dada la trascendencia de esta pregunta, no sorprende que muchas disciplinas, de la biología a las ciencias políticas, le den un gran énfasis a su estudio.
Entre las disciplinas que abordan el tema, sólo la arqueología permite examinar patrones de desarrollo de la guerra en circunstancias muy distintas a las actuales. Si sólo nos guiáramos por la historia o la etnografía, cuyo alcance temporal es limitado, concluiríamos, con graves consecuencias geopolíticas, que la guerra es omnipresente e inevitable (Haas 2001). Por ejemplo, el registro etnográfico, fuente principal de la concepción general sobre la guerra, procede de una etapa tardía en la historia, durante la cual las sociedades humanas en todos los rincones del planeta han estado involucradas en un sistema-mundo (Wallerstein 1974). La globalización de los estados-nación desde el s. XVI trajo consigo el imperialismo, y con éste, guerra en algunas áreas y paz duradera en otras. En las zonas periféricas del sistema-mundo, o “zona tribal” el contacto con Occidente por lo general transformó, intensificó, o generó la guerra (Ferguson y Whitehead 1992). Aunque ésta obviamente existió mucho antes del contacto, en general cualquier inferencia sobre la misma a partir del estudio etnográfico de la extensa y violenta zona tribal está marcada por las circunstancias externas y relativamente recientes impuestas por el sistema-mundo moderno.
Ivan Ghezzi
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